Samuel Andrés Arias
Resumen
Desigualdad en salud es el término genérico usado para designar las diferencias, variaciones y disparidades en el estado de salud de los individuos y grupos. Según la definición planteada por la Organización Mundial de la Salud, la inequidad en salud implica que las desigualdades sean innecesarias, evitables e injustas. En este sentido no es suficiente con describir las desigualdades en los resultados de salud, sino que es necesario revisar sus factores determinantes, ya que por su distribución dispar, contribuyen a generar las inequidades en salud.
En general, la mayoría de las desigualdades en salud entre grupos sociales son injustas porque son reflejo de una distribución, también injusta de los determinantes sociales como: el acceso a trabajo, educación, servicios de salud, discriminación por etnia, género, nivel socioeconómico, condición de inmigrante, etc.
Las desigualdades sociales en cáncer implican disparidades en la prevención, incidencia, prevalencia, detección y tratamiento, carga de cáncer y de otros determinantes asociados. Generalmente se relacionan con diferencias en las condiciones de vida y trabajo, atención médica inadecuada y políticas sociales que afectan los determinantes sociales como ocupación, ingresos económicos y nivel educativo, entre otros, que desembocan en discriminación social.
Al igual que el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos, la revisión realizada permite concluir que “Las minorías y poblaciones desprotegidas tienen mayor probabilidad de: ser diagnosticado con cáncer, morir más pronto con un cáncer evitable, ya sea porque se diagnóstico tarde, no se recibe tratamiento o éste está fuera del estándar científico aprobado; y sufrir de cáncer sin la oportunidad del control del dolor y del cuidado paliativo”.
Lo anterior ratifica la necesidad de generar conocimiento que permita un mejor entendimiento de las disparidades en cáncer en nuestro contexto.




































































